domingo, 4 de noviembre de 2007

VIVIR EN GERUNDIO

La respuesta está en cada paso,
de nada sirve quedarse quieto,
malgastar el tiempo divagando,
pensar quién eres,
pues ayer fuiste y ya no eres,
eres hoy, ahora, gerundio eterno.

La hora del café que siempre permanece,
el horario del transporte público que no cambia,
las agujas del reloj siempre dan el mismo giro,
los libros impresos que mantienen sus palabras,
la vida no, no para...
paradójico sin duda, pues café, transporte, relojes y libros
forman parte de la vida,
pero tú y yo también, y nunca seremos iguales,
ni un minuto, ni un segundo, ni un suspiro,
el humano muere siempre, a cada instante.

Y cambiando moriremos,
pero que no cambie el amor,
ni la esperanza de los pueblos,
que se mantenga encendida
la llama del coraje,
la chispa del deseo.

Soy, estoy,
siendo, amando,
gerundio no mueras,
y tomando café,
esperando el tren,
oyendo el despertador
o leyendo...
dame dudas,
así sentiré quién soy:
viviendo.